Minimizar costos. Ésta es la máxima que rige en tiempos de crisis no sólo para las familias de escaso recursos, sino que para el general de los hogares chilenos. Y el tema de la calefacción no se queda fuera. Todas las familias desean calefaccionar su hogar al menos costo posible. Para eso, existen métodos menos costosos que otros.
Para las casas que disponen de chimenea, bosca o salamandra, la leña puede ser una opción para los días de lluvia. Pero el exceso de humo que se emana hacia el aire no contribuye a mantener el ambiente limpio, sobre todo en una ciudad como Santiago.
El medio por excelencia del siglo 21, hasta hace un par de años, fue la estufa a gas licuado. Marcas como Airolite o Mademsa sacaron al mercado estufas con este tipo de alimentación, debido a que es el menos contaminante. Además, su capacidad para calefaccionar la casa justifica el precio de los balones, los cuales hoy en día se pueden pedir a domicilio, incluso por Internet.
Pero la crisis económica le devolvió la oportunidad a un método calefactor que ya se daba por desechado en muchos hogares. La estufa a parafina, esa misma que fabricaba Mademsa y estaba en casi todos los hogares de las últimas décadas del siglo pasado, vuelve en gloria y majestad de la mano de un fabricante japonés: Toyotomi. Estas estufas, las cuales fueron traídas originalmente por Falabella y Homecenter como una opción conveniente para calefacción, tienen dos modelos emblemáticos en el mercado chileno. Primero, la estufa portátil modelo OMNI 23. Su precio normal es de 199.990 pesos, pero se puede encontrar en oferta en algunas tiendas a 99.990 pesos. Su diseño cilíndrico permite que esta estufa emane el calor en 360 grados y su funcionamiento es similar al de las estufas a parafina clásicas. Y segundo, la estufa láser modelo LC-41. Su precio es de 369.990 pesos. Funciona con conexión a la red eléctrica, o sea, enchufándola. Este modelo ha sido muy criticado por sus usuarios, debido al fuerte olor a parafina que lanza al ser prendida. Esta, claramente, es una característica de todas las estufas a parafina, pero la diferencia es que esta estufa no puede ser transportada una vez encendida, debido a que se apaga automáticamente.
Este boom de las estufas a parafina ha provocado que la demanda por el combustible aumente considerablemente en los últimos dos años. Esto provoca que el precio de la parafina se vea más afectado al momento de las alzas en el precio del barril de petróleo.
A pesar de que el precio de la parafina ha subido un 15% en sólo un par de meses, y que se encuentre a $454 pesos hoy en día,
Bien, traten de apoyar sus publicaciones con gráficos, fotos o infografías. Queda un poco "pesado" si solamente se limitan a texto.
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